Todavía me acuerdo de la paz de la noche del quince de marzo. Cerramos la puerta y ambas pensamos lo mismo, aquella maldita frase que llevaba horas rondándonos por la cabeza "por fin!". Como si no necesitásemos ver, a oscuras, me metí en cama contigo, como tanto tiempo llevábamos deseando, tocarnos la piel para salir volando por la ventana y no volver a tener piel, ese maldito órgano que nos separa del alma de la otra. Me quité la ropa con la costumbre de que nadie me quería antes con ropa en una cama, pues acostumbrada a ser carne, eso pensé ser para el resto del mundo.
Todavía se dibuja una sonrisa en mis labios cuando miro tus ojos y me encuentro en ellos, pues la paz que tú has puesto en mi ser no puede ser de este mundo. Respiro tranquila entre tus brazos. O te respiro despacio mientras duermes a mi lado, cuando te abrazo. Meces mi respiración mientras despacito me despierto, poco a poco, cuando no me dejas moverme "déjame que te disfrute un poco más, preciosa", me dices al entrar la mañana por la ventana. Cuando no sé ni qué te digo por las mañana, si te hablo de gallifante o de girafas.
Tu paz, tu dulce paz y mi delirio momentáneo, mi todo. El abanico de emociones a las que se eleva mi alma con el único exponente de algo que parece amor, pero como tú bien dices, no lo es, va más allá de toda lógica y toda norma, pues se forjó hace más de cuánto ¿tres mil años? Aún recuerdo cuando cerramos la puerta y cuando nuestra piel se unió nos hicimos la pregunta mágica "¿quién eres?" Y realmente no sé si ahora podría responderte con todo lo que eres, lo que soy y somos... tu amante, tu compañera, tu niña mimada, tu madre, tu protectora, la que vive y muere por ti, tu consentida. quien solo se deja cuidar por ti... porque te amo, y esta vez, esta mañana, con el quince de marzo muy presente, si es por encima de cualquier pero. Encontré el camino, mi vida ;)
PD: ya sé que la imagen no pega mucho con el texto, pero bueno, responde a alguna de esas preguntas que nos formulamos el quince de Marzo, y mientras estás al teléfono planeando nuestra tercera cita, he querido arrancarte un escalofrío con ella. Te amo niña mia!
PD: ya sé que la imagen no pega mucho con el texto, pero bueno, responde a alguna de esas preguntas que nos formulamos el quince de Marzo, y mientras estás al teléfono planeando nuestra tercera cita, he querido arrancarte un escalofrío con ella. Te amo niña mia!
